La democracia y las marchas o protestas

Marcha en Rep. Dominicana en contra de la corrupción

Miami.- En estos días la democracia ha jugado su rol en diferentes partes del mundo, los actores han tenido sus oportunidades y las voces han sido escuchadas por medio de las diferentes marchas y protestas realizadas principalmente en Estados Unidos y la República Dominicana.

En Estados Unidos durante los primeros dos días de gobierno del nuevo presidente Donald Trump se realizaron diferentes actividades de protestas en contra del nuevo mandatario, algunas de manera pacíficas, otras con actos de violencia. Lo más importante ha sido la tolerancia de ambas partes para permitir expresarse, los manifestantes tuvieron su oportunidad en las calles y el presidente Trump ha dicho que respeta las protestas pacíficas porque son parte de la democracia.

En República Dominicana se llevó a cabo hoy una marcha de protesta en contra de la corrupción y la impunidad judicial, particularmente en el sonado caso Odebrecht, empresa de Brasil que ha admitido haber pagado sobornos a funcionarios públicos de diferentes países con el objetivo de obtener contratos para obras públicas. La marcha fue pacífica y los que protestaron tuvieron la garantía y la protección del gobierno dominicano para que todo terminara con éxito, a sabiendas de que la marcha estaba patrocinada en gran parte por partidos opositores al actual gobierno.

Un vocero del gobierno dominicano ha dicho que “cuando el pueblo habla, el gobierno escucha”, ojalá sea así.

Estoy de acuerdo con la parte de la democracia que permite marchas y protestas pacíficas, sin violencias; lo que no me gusta es el abuso de la democracia para apoyarse en la misma para crear problemas a los gobiernos, al sector privado, y a otros ciudadanos que no son parte de las protestas. Quemar vehículos, dañar propiedades, agredir a personas, e interferir con el libre tránsito de los demás ciudadanos no es democracia y estos actos deben ser vigilados y perseguidos con la severidad de la ley.

Un llamado final, los partidos de oposición que acaban de perder unas elecciones y donde no haya cuestionamiento al sistema electoral, deben permitir que el nuevo gobierno inicie su trabajo dentro de un clima de paz y armonía, es difícil lograr esto porque el fin es una lucha política, pero considero todo presidente nuevo también merece la oportunidad de implementar su plan de trabajo por el bien y el desarrollo de su país.

%d bloggers like this: